Cumplimiento laboral y REPSE: la mitad del riesgo que nadie revisa.
En la mayoría de las empresas, el frente fiscal tiene dueño y el laboral no. El contador registra la nómina, el abogado redacta cuando se le pide, y entre los dos queda un hueco donde vive la contingencia más cara que puede cargar un patrón.
Dónde se acumula el riesgo
- Salario base de cotización mal integrado: se subdeclara sin intención y la diferencia se multiplica por trabajador y por periodo.
- Movimientos afiliatorios fuera de plazo: altas tardías, aumentos reportados al bimestre siguiente.
- Contratos individuales genéricos, sin firmar o desactualizados frente al puesto real.
- Parte del pago fuera de la nómina, que rompe la coherencia entre contrato, CFDI y banco.
- Reglamento interior inexistente o nunca difundido, y NOM-035 sin evidencia documentada.
- REPSE vencido o sin los informes presentados.
El REPSE no se termina cuando lo obtienes
Buena parte de las empresas que hoy están en falta no es porque nunca lo tramitaron: es porque lo dejaron vencer o dejaron de presentar informes. El trámite lo hicieron bien una vez; lo que falló fue el mantenimiento.
Y la duda más frecuente no es cómo tramitarlo, sino si aplica. Ahí se cometen los dos errores opuestos: empresas que tramitan un registro que no necesitaban, y empresas convencidas de que su caso no entra cuando sí entra. Depende de qué haces, con qué personal, para quién, y de cómo esté redactado el contrato.
Cómo se revisa de verdad
La revisión útil no se hace sobre la nómina sola. Se cruzan cuatro cosas al mismo tiempo: lo que dice el contrato, lo que reporta la nómina, lo que se timbró en el CFDI y lo que salió del banco. Cuando las cuatro cuentan la misma historia no hay diferencia que encontrar; cuando no, la diferencia ya existe y sólo falta que te la cobren.
Ese cruce es la razón por la que llevamos lo legal y lo contable con un solo criterio. Por separado, ninguno de los dos ve el hueco.
Pago una parte de la nómina en efectivo. ¿Se puede regularizar?
Sí, y conviene hacerlo de forma ordenada en vez de sostenerlo. Trabajamos para ponerte en regla, no para mantener la informalidad: si lo que buscas es lo segundo, no somos tu despacho. Si es lo primero, se ordena por prioridad y en un plazo definido.
¿Cómo sé si mi empresa necesita REPSE?
No se responde por giro ni de memoria. Depende de si prestas servicios u obras especializadas con personal propio a un tercero, y de cómo esté documentada esa relación. Determinarlo con certeza es el primer trabajo, porque de eso depende todo lo demás.
¿Qué pasa si me llega una visita del IMSS?
Se atiende con el expediente que ya debe existir: contratos, movimientos afiliatorios, nómina timbrada y evidencia de pago. Una empresa que lleva su cumplimiento al día responde en días; una que tiene que reconstruirlo lo vive como una crisis.
Empecemos por el diagnóstico, no por la venta.
Son 20 minutos. Si no encontramos riesgo ni dinero recuperable, te lo decimos y no te vendemos nada.